En temporada de elecciones, la simple visita a un restaurante de comida rápida que sirve pollo frito se ha convertido en EE UU en toda una forma de protesta contra el matrimonio homosexual. Y todo porque Dan Cathy, el presidente de la cadena Chick-fil-A, dueña de 1.600 locales en EE UU, dijo recientemente en una entrevista que apoya "la definición bíblica del matrimonio".
Leer artículo completo »